Recomendamos visitar el apartado Historia de Daganzo del web de Jacobo Ruiz Gallego. Muy interesante.


Al término municipal de Daganzo se llega, desde la capital, a través de la carretera de Barcelona (N-II), tomando el desvío a Alcalá de Henares dirección Daganzo en el kilómetro 28; o bien desde la carretera de Burgos (N-I), en el kilómetro 23, desvío a Algete, dirección Cobeña o Ajalvir.

Además, existen autobuses interurbanos que parten del intercambiador de transportes de la avenida de América.

La cercanía a Madrid, las buenas comunicaciones y la tranquilidad de una zona incluida dentro de un área protegida por la Unión Europea por la reserva de especies animales que pueblan sus campos, convierten a Daganzo en una de las localidades preferidas por los madrileños a la hora de buscar una segunda residencia, ya sea para pasar las vacaciones o los fines de semana.

Su población, formada por cerca de 2.500 habitantes, se nutre, en gran parte, de residentes que huyen de las aglomeraciones urbanas del cinturón industrial del Corredor el Henares.

En Daganzo encuentran el refugio de unos parajes regados por las aguas del río Torote y el arroyo Valseco, donde es habitual disfrutar del monte y la llanura típicos de un paisaje castellano.

El nombre de este municipio fue inmortalizado por Miguel de Cervantes, el llamado Príncipe de los Ingenios, en el año 1615.

En esta época, el escritor tomó la personalidad de algunos habitantes de la villa de Daganzo para dar vida a los personajes de uno de sus entremeses: La elección de los alcaldes de Daganzo.

Para los amantes del arte y la arquitectura, en esta localidad se encuentra una hermosa ermita dedicada a la Virgen del Espino, y la iglesia del pueblo aún conserva una antigua torre mudéjar.

Los que gusten del campo y la naturaleza podrán disfrutar de las más de cien especies animales que pueblan estas tierras.